Cotuisano Moisés Ferrer fue escogido como nuevo Juez de la SCJ




Por Daury Reyes 

El Consejo Nacional de la Magistratura escogió esta tarde al cotuisano Moisés Ferrer como nuevos juez de la Suprema Corte de Justicia (SCJ).

Moisés Alfredo Ferrer Landrón, procurador adjunto del Ministerio Público, quien  aspiró a pertenecer a las Altas Cortes, dijo que lo primero que debe examinar un juez es su conciencia y luego juzgar acorde a la Constitución y sin tomar en cuenta banderías políticas ni prejuicios, al ser entrevistado en dicho proceso de escogencia.

Ferrer, se convierte en el segundo Juez cotuisano en llegar  a las altas cortes del país.
se recuerda que el magistrado Francis Jerez, oriundo de Cotui; también abría sido electo en el pasado proceso y paso a formar parte de la SCJ. 
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1 comentarios:

  1. CARTA A UN MAGISTRADO. A MOISES FERRER
    Estimado Moisés: Hace a penas unos días, eras un joven abogado oriundo de un pueblo, con dotes de abogado y político trascendentales, en tus círculos de compueblanos, amigos, correligionarios políticos, y tu familia; por demás sencillo y humilde, sin negar tus orígenes, como buen hijo tu padre.
    Un día amaneciste siendo atención del mundo. Amaneciste siendo un Juez de nuestras Altas Cortes; y no cualquiera, sino, la que decide en “última instancia” sobre los bienes patrimoniales de los justiciables en nuestra amada república, tanto “corporales”, como “incorporales”. La estatura e importancia del “cargo”, no es para menos.
    Como es natural, tu ascenso conlleva avalancha de loas y supuestas admiraciones que antes no imaginaste que muchos te manifestarían…es natural. El ser humano quiere siempre estar cerca del árbol que alguna vez su sombra le podría cobijar.
    También, como es natural, ha sido objeto de grandes críticas, no por tí, sino por tu antigua militancia política, que siendo sinceros, no podemos negar. Además, si para un hombre de tus orígenes, es necesario que esa sea la vía para llegar, que de malo puede tener. También sabes al igual que todos los dominicanos, que tu condición de militante del partido de gobierno, en un momento de grandes cuestionamientos sobre el manejo de la concentración del poder y control político, y sobre todo algunos acontecimientos en que se han dado solucione desafortunadas, lo normal es que sobre Ud. Existan serias aprehensiones, las cuales de por sí son naturales, aunque no justas. Me incluye entre los escépticos; aunque me he exigido y exijo para Ud., límites prudentes a ese escepticismo. Los límites normales merecidos por todo ser humano, cuando tiene en sus manos una misión. Como juzgarla, si aún ni la ha asumido?
    Ahora bien, Magistrado, tiene Ud. Una gran oportunidad, pues el fuego cruzado a nivel vernáculo, que ha generado su elección, puede servir para dos cosas: Para forjarlo como el mejor acero, o para quemarlo como simple “broza” pasajera. El país merece que sea lo primero. Quienes conocemos a Moisés, eso esperamos de él.
    Ojalá, que mas allá de los “agradecimientos” parciales, Ud. Agradezca su ascenso, primero a Dios; y con ello lo que implica, luego a su propio talento, al pueblo para el que ejerce el cargo; y finalmente a algún correligionario político, para no ser del todo ingrato; pero sin dejar de jerarquizar el orden de las prioridades.
    Leyendo algunos de los discursos de Presidentes de Cortes Supremas o Supremas Cortes, me ha parecido oportuno, referenciar, al Doctor Enrique Mendoza Ramírez, Presidente del Poder Judicial del Perú, cuando afirma, cito “La gran responsabilidad de este alto tribunal de justicia es que no solo se debaten y deciden temas para resolver conflictos, sino que sus ejecutorias contienen un permanente mensaje a la ciudadanía: que la razón y la justicia, deben primar sobre la arbitrariedad, la violencia y el caos”…
    “Todos los jueces compartimos la visión del papel decisivo que juega el Poder Judicial en la institucionalidad, en la vida económica y en el respeto a la Constitución. No somos una mesa de trámites procesales, tenemos consciencia de nuestro rol en los grandes asuntos de la Nación, en procurar la convivencia social y en proteger los derechos de todos los ciudadanos que piden justicia”.
    “ en nuestro libre criterio y buen juicio descansa la justicia del Perú. Allí nace la confianza de la población en sus jueces. Allí nace el liderazgo que corresponde al Poder Judicial en la impartición de justicia”.
    Con afectos y admiración,
    Santiago José

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